Samarcanda es conocida como una de las ciudades más antiguas, con una historia que se remonta a hace más de 2.500 años (¡casi tan antigua como Roma!). Fue capital de Uzbekistán en el siglo XIX, antes de perder su estatus en favor de Tashkent, la actual capital del país. Samarcanda gozaba de una situación geográfica estratégica que la convirtió en un pivote de la Gran Ruta de la Seda. Con una historia y una cultura tan ricas, no es de extrañar que Samarcanda sea también conocida como el corazón de la gran Ruta de la Seda.