La tarta de lima, cuyo origen se remonta a la época anterior a la refrigeración en este estado del sur, se elaboraba tradicionalmente con productos básicos: yemas de huevo, leche condensada y pequeñas limas amarillas de la zona, cuyo zumo ácido reacciona con la leche enlatada para espesar sin necesidad de hornearse, y cuyo color, combinado con las yemas de huevo, hace que la tarta sea realmente amarilla, no verde. Este postre dulce, que ahora suele hornearse por razones de seguridad alimentaria, es un elemento básico del menú que difiere ligeramente en cada lugar: la corteza puede ser hojaldrada o de galleta graham; el relleno, más espeso, cremoso o congelado; la cobertura, de merengue o de nata montada. Independientemente de cómo le guste, probar la tarta oficial del Estado del Sol (sí, la legislación se aprobó en 2006) es una obligación en cualquier viaje a Florida.