La Zona de Paisaje Protegido de Krivoklatsko oculta un castillo que, debido a su excelente ubicación rodeada de bosques llenos de caza, era el favorito de muchos reyes checos. Esta residencia real fue construida en el siglo XIII como sede de la dinastía gobernante de los Premislidas. Los vestigios de los reyes checos y el esplendor de su estilo de vida es aún hoy en día evidente a cada paso. Los salones del castillo fueron testigos de muchas festividades y festejos, pero también de muchas conversaciones políticas consecuentes y fatídicas negociaciones diplomáticas. Durante un recorrido, quedará deslumbrado por los interiores de la capilla gótica tardía y el Salón Real. Se sorprenderá de la biblioteca con 52.000 volúmenes. Los escalofríos correrán por su columna vertebral en una visita a la cámara de tortura. Y se asombrará por la magnífica vista desde la Gran Torre.