El Alcázar de Segovia está situado en la confluencia de los ríos Eresma y Clamores. La primera referencia escrita de su existencia es cristiana y se remonta a principios del siglo XII. Fue construido sobre una roca, como revela su función militar original. Sirvió como residencia para Alfonso VIII. En el siglo XIII el edificio adquirió un aspecto gótico con la intervención de los arquitectos de Juan II y Enrique IV. La última fase arquitectónica fue seguida en 1587 por el arquitecto Francisco de Mora, probablemente en colaboración con Juan de Herrera, que construyó el Patio Principal y la Escuela de Honor. En 1764 Carlos II estableció allí el Colegio Real de Artillería. El edificio tiene numerosos pasillos secretos que descienden hasta el río y están conectados con algunos de los palacios de la ciudad.