El curanto es un plato tradicional de las regiones del sur de Chile, incluido el archipiélago de Chiloé, que también se puede degustar en Puerto Chacabuco. Es un plato de mariscos, carne, patatas y otros ingredientes que se cocinan en un horno subterráneo llamado curanto.Para preparar el curanto, se cava un hoyo en la tierra y se enciende fuego en su interior. Encima se colocan piedras calientes y se cubren con hojas de nalca (una planta local), donde se colocan por capas los distintos ingredientes: almejas, mejillones, pulpo, cerdo, ternera y pollo, junto con patatas, cebollas y pimientos. Todo se cubre con más hojas de nalca y se deja cocer durante varias horas.El curanto se sirve con salsas, ensaladas y bebidas locales como cerveza y vino.Además del curanto, en Puerto Chacabuco se pueden degustar otros platos locales, como el pastel de choclo, el bacalao al pil-pil (cocinado con ajo, guindilla y aceite de oliva) y el completo (perrito caliente con todos los ingredientes, incluido el aguacate).