La Catedral de Manchester, también conocida como Colegiata de Santa María, San Denys y San Jorge, es la iglesia anglicana más importante e impresionante de la ciudad, decorada con magníficas vidrieras, destruida en gran parte por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial y restaurada después de unos veinte años. La emblemática catedral de Manchester es una parada imprescindible para los interesados en la arquitectura y la historia. La sillería del coro y el techo están considerados como uno de los mejores ejemplos de ebanistería medieval del norte de Inglaterra, con sus figuras intrincadamente talladas y ricas en detalles. Junto a los testimonios antiguos hay otros más modernos, como las vidrieras que cuentan la historia de la destrucción de la catedral y de parte de la ciudad. La catedral fue erigida en 1215 como iglesia parroquial de Manchester. Fue el barón Robert Greslet, señor de Manchester, quien quiso que se construyera junto a su residencia. Las intervenciones de los siglos siguientes han dado a la catedral su aspecto actual.