El castillo de Pafos era una fortaleza bizantina construida para proteger el puerto. En 1222 fue destruido por un terremoto y reconstruido por los lusos. A mediados del siglo XVI fue destruido de nuevo por los venecianos y reconstruido en 1592 por los otomanos cuando cautivaron la isla. Durante el periodo británico, el castillo sirvió de almacén de sal. Volvió a sufrir daños a causa de un terremoto y fue alcanzado durante el bombardeo del puerto de Pafos por las fuerzas turcas en julio de 1974. Afortunadamente, el castillo no resultó totalmente dañado durante el bombardeo. En 1935, el castillo fue declarado monumento antiguo en virtud de la Ley de Antigüedades y en la actualidad acoge diversos actos culturales.