En 1905, Madame Thébault, entonces una famosa actriz, planta un primer árbol en uno de los acantilados de Étretat. Este es el primer paso que conducirá más de un siglo después a la creación de los Jardines de Étretat.
El arquitecto paisajista de fama internacional, Alexandre Grivko, se inspiró en la flora de la costa normanda para trazar un complejo y fascinante recorrido de esculturas vegetales. Una colección de arte contemporáneo, que encaja perfectamente en la arquitectura del jardín, ritma el recorrido del visitante y permite entrelazar armoniosamente la obra de la mano del hombre y la de la naturaleza.
Los Jardines de Étretat se desarrollan en diferentes espacios, cada uno con un encanto propio, pero unidos por una misma inspiración. Por eso, sea cual sea el ángulo de visión, lo que domina es la impresión de la fuerte unidad de un conjunto. Los jardines ofrecen finalmente al visitante una apertura excepcional sobre el paisaje que los rodea, revelándole una perspectiva inexpugnable sobre el mar, la playa y los acantilados.