Símbolo de la ciudad, el faro de Calella data de 1856. Diseñado por María Parellada, este faro en pleno funcionamiento y activo está abierto al público 6 días a la semana.
La zona que rodea al faro está muy bien cuidada. Es desde aquí donde se puede disfrutar de algunas de las mejores vistas de Calella. Desde aquí se puede disfrutar de algunas de las mejores vistas de Calella, como la ciudad y la extensa Playa Grande, y el Mediterráneo adyacente, lo que permite tomar impresionantes fotografías. La entrada cuesta unos 2 euros, mientras que una entrada combinada que da acceso al faro, al refugio del parque y al Museu del Tursime cuesta unos 3,50 euros.