El golpe de Estado militar del 18 de julio de 1936, contra el gobierno legal de la República, condujo al estallido de la Guerra Civil española (1936-1939). Uno de los factores más decisivos para la victoria franquista fue la guerra en el aire. El ejército franquista, apoyado por las fuerzas aéreas italianas y alemanas, bombardeó sistemáticamente a la población civil, convirtiendo la retaguardia en un frente de batalla más.
Esto llevó a la construcción de refugios antiaéreos públicos y privados en toda Cataluña. Con este objetivo, en junio de 1937 la Generalitat creó la Junta de Defensa Pasiva, que se extendió a los distintos niveles locales. En Calella se construyeron tres refugios: el del Roser, el del Parque y el de la Granja. El Refugio del Parque tiene una galería principal de 66 metros de largo, 2 metros de alto y 2 metros de ancho, y tres galerías transversales de más de 20 metros de largo cada una.
Calella fue bombardeada en dos ocasiones. El primero tuvo lugar el 4 de abril de 1937. Un avión trimotor procedente de la isla de Mallorca, bombardeó la fábrica de Llobet-Guri, causando cuantiosos daños materiales pero ninguna víctima humana. El bombardeo del 24 de noviembre de 1938 fue más grave. Se lanzaron cuatro bombas que causaron tres muertos y varios heridos, así como importantes daños en casi 40 casas. Hoy el Refugio del Parque es una reliquia representativa de la lucha por los derechos y libertades democráticas en Cataluña.