El nebuloso, plano y árido Cabo Race se adentra en el Océano Atlántico. Con sus dramáticos acantilados y su famoso faro (que recibió la llamada de socorro del Titanic), es un espectáculo que hay que contemplar por sí solo.
A los observadores de aves les encantarán las oportunidades únicas que ofrece: Se han visto aquí 209 especies, entre ellas la pardela, el eider común, el múrido de pico grueso, el tórtola y el múrido común. A finales de 2020 también se ha observado aquí una rara ave llamada cornuda.
En general, julio es la mejor época para observar aves en esta zona, ya que tendrá la oportunidad de ver un gran número de aves marinas que anidan, como el alcatraz norteño, la gaviota tridáctila y el frailecillo atlántico.